Parece que entre castañas, nueces y hojas de otoño a una pequeña hada se le perdió su varita.
Nos la encontramos dormida, bien acurrucada en una cesta. Creemos que por la noche está despierta y duerme de día. Aunque no se cómo consigue conciliar el sueño dentro de nuestra clase...Tenemos que perfeccionar eso de hablar más bajito y no lanzar gritos de dinosaurios.
A lo que estamos, la Hada de Otoño tiene pelo largo y rizado como ramas secas, una corona de hojas verdes y marrones de porcelana, unas alas preciosas que invitan a acariciarlas, sus brazos son finos y delicados y su ropa nos recuerda a los colores con los que el campo se viste en esta época.
Nos ha parecido muy tierna y la estamos tratando como se merece. Pero queremos cuidarla mas. Quizás hacerle una camita cómoda dijeron algunos, un columpio para que se divierta comentaron, algo de comer repetían...
!Si en casa se os ocurre alguna idea interesante sería estupendo!
Os la vamos a presentar.
